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domingo, 28 de julio de 2013

Bulgaria.

Tras tanta expectativa ahora me cuesta encontrar palabras, y no es precisamente por que escasee en cosas a contar, si no más bien todo lo contrario. Aun y tener en cuenta que nunca antes había estada tan al este de España, Bulgaria me ha sorprendido. Se trata de un país Europeo, sí, pero aún no bien explotado, por lo que confiere un toque de misterio y aventura no fácil de encontrar.

Destaco:

- El aire a peli antigua: Bulgaria, y esta vez pienso sobretodo en Sofía, tiene un no se qué que recuerda al ambiente de películas sesenteras como Doctor Zhivago. Serán quizá los edificios de estilismo recto o las anchas calles poco transitadas; tal vez las facciones serias que rondan la ciudad o los edificios desgastados que la rodean, pero yo voto por el conjunto en general.

- Largos valles verdes. Girasoles: Pese a ser un país pequeño, Bulgaria es también un país muy poco habitado, por ello se puede disfrutar de grandes extensiones de tonos verde-paz e intercaladas mantas amarillas de girasoles. Un genial recuerdo de la belleza del mundo sin la explotación humana.

- Toque ortodoxo. Toque musulman. Toque Ruso. Toque comunista. Toque antiguo: Tanto viaje en la historia a hecho de Bulgaria un país con muestras multiculturales por doquier. En una misma ciudad puedes ver iglesias ortodoxas, iglesias rusas y una mezquita musulmana. A las a fueras de la capital, además, se pueden ver edificios de estilo comunista pero también construcciones más rústicas o decoradas. En este aspecto, Bulgaria es un todo en uno.

- Ensaladas here, there, everywhere: Amante de las verduras como soy, Bulgaria me ha hecho gastronomicamente feliz. Para mi, nada como encontrar un menú con más de 30 ensaladas diferentes y poder disfrutar durante una semana entera de una ensalada diferente en cada comida.

En fin, dejaré a las fotos hablar por sí mismas:


After all the expectation now it's being hard for me to find the best words to write, and it is not at all because I don't have anything to say. Even though I keep in mind that I had never been so east from Spain, I find Bulgaria stunning. It is an european country, yes, but since it hasn't yet been abused by humans, Bulgaria has a touch of mystery and adventure not easy to find.

I highlight:

- The smell of an old movie: Bulgaria, and I'm thinking about Sofia, has something that remembers me  the environment of those sixties movies like Doctor Zhivago. Maybe it's the straight style buildings or the wide streets with little traffic; It might be the serious factions that hang around the city or the worn buildings that surround it, but I think it's the whole set of traits. 

- Wide-green valleys. Sunflowers: Even though it's a small country, Bulgaria is also a sparsely populated country, that is why you can enjoy wide extensions of peaceful greens with inserts of yellow blankets of sunflowers. A great reminder of how beautiful is the world without human exploitation.

- Orthodox touch. Muslin touch. Russian touch. Communist touch. Ancient touch: All the trips in history have made of Bulgaria a country with multicultural samples everywhere. In a same country you can see ortodox churches, russian churches and a muslim mosque. Moreover, in the outsides of the capital you can see communist style buildings but also more rustic or decorated constructions. In this regard, Bulgaria is an all in one place to see.

- Salads here, there, everywhere: A lover of vegetables as I am, Bulgaria has made me food happy. For me, there is nothing like finding a menu over 30 different salads and being able to enjoy a different salad in every meal during an entire week.
Finally, let's let the pictures talk by themselves: 



Sofia's Russian church.

Sofia: Alexander Nevsky Cathedral.

Dig in cigar store.




Plovdiv old town.











Veliko Tarnovo.


Sofia.

My beloved menu.


Nu //.